Saltar al contenido

Laredo, Texas

Todos los artículosCustodia

Un plan de crianza es un calendario, no una sentencia

Un buen plan es aburrido en el mejor sentido: todos saben dónde duermen los niños el jueves.

Helena Tillman, Abogada asociada4 min de lectura
Un niño sonriente sentado sobre una maleta en la cajuela abierta de un auto

Cuando los padres se separan, el primer temor suele ser quién se va a “quedar” con los niños. El juez se hace otra pregunta: qué horario y qué decisiones convienen al niño. Un plan de crianza es la forma de responder eso por adelantado, por escrito, para que la respuesta sea suya y no de la corte.

Empiece por la semana, no por las fiestas

La mayoría de los planes fallan en los días comunes. Anote la salida de la escuela, los turnos de trabajo, los entrenamientos y la hora de cada entrega. Después agregue las fiestas, los cumpleaños y el verano.

Diga quién decide qué

Defina cómo decidirán sobre la escuela, los médicos y las actividades: juntos, o uno de los padres después de consultar al otro. Luego defina qué pasa si no se ponen de acuerdo. Muchos planes mandan primero el desacuerdo a mediación.

Piense en la frontera

Si alguno de los padres tiene familia o una casa en México, el plan debe decir cuándo pueden viajar los niños, quién guarda los pasaportes y qué documentos debe firmar el otro padre. Un plan vago en este punto puede convertir unas vacaciones en una emergencia.

Deje espacio para cambiar

Los niños crecen y los empleos cambian. Un plan puede decir cuándo lo revisarán, por ejemplo antes de cada año escolar. Un cambio importante tiene que pasar por la corte; un intercambio informal dura solo mientras ambos padres estén de acuerdo.

Si va a redactar un plan, traiga su calendario a la consulta. Es el documento más útil que tiene.

Ponga su horario por escrito.

Traiga su calendario y redactaremos un plan según su semana real.

Por favor, no envíe detalles confidenciales por el formulario.